Antes de la función está la persona.
Pensad, durante unos segundos, en alguien que:
os escuchó de verdad;
os ayudó cuando lo necesitasteis;
os hizo sentir parte de algo;
hizo más humano un momento profesional.
Guardad a esa persona. Aún vais a necesitarla.
Keep it Human empieza aquí:
ver a la persona más allá del cargo, de la función o del resultado.